Llegaron las carreras a última hora de las fiestas de fin de año. Como persona prevenida, me dirigí con una semana de anticipación a los centros comerciales para hacer la compra de accesorios, regalitos, utencilios, etc que van a servir para pasar tranquila los últimos días del 2008. Pero no pude evitar sentir de entradita el descontento a esta época en cuanto a salir de "compras" se refiere. Estaba tranquilamente entrando a un centro comercial bastante conocido por ahí en la zona viva y empecé a ver vitrinas, y como siempre las señoritas que trabajan ahí me motivaban a entrar a sus tiendas para comprar..... "que va a querer seño" "pase a ver sin compromiso" "pase adelante seño, tenemos buenas ofertas", etc. Y como siempre, les hice caso omiso. Lo peor fue que cuando realmente me decidí por entrar a una tienda, al solo sonar la alarmita de que alguien había entrado, sin mentir!, 6 patojas y patojos se me vinieron encima con un montón de pregunta...
Puros platillos pasados.